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Blog · 14 de septiembre de 2026

Pelo decolorado en Málaga: cómo cuidarlo entre el sol, el mar y la piscina

Guía práctica de nuestras estilistas para que un rubio o unas mechas aguanten el verano malagueño sin ponerse amarillos, secos ni quebradizos.

Rubio con mechas BlondMe realizado en Glamour Hair Studio Málaga

Vivir en Málaga con el pelo decolorado tiene un precio: ocho meses de sol fuerte, agua de mar los fines de semana y piscina en cuanto aprieta el calor. Nada de eso es incompatible con un rubio bonito, pero hay que saber qué le hace cada cosa al cabello y adelantarse. Esto es lo que repetimos en el estudio cada temporada.

Por qué el pelo decolorado sufre más

Para aclarar el cabello hay que abrir la cutícula y retirar pigmento. Ese pelo queda más poroso: absorbe agua, sal y cloro con mucha facilidad y los suelta igual de rápido, llevándose hidratación por el camino. Además, el sol degrada los pigmentos que quedan y los que le hemos añadido con el matiz, y de ahí salen los dos problemas clásicos del verano: el amarillo y la paja.

El sol: el amarillo no es suciedad

El tono cálido que aparece a las pocas semanas de playa no es que el pelo esté sucio ni que el matiz fuera malo: es el sol oxidando el pigmento. Se corrige con un matiz en el estudio, que dura entre cuatro y seis semanas, y se retrasa con dos gestos sencillos:

  • Sombrero o pañuelo en las horas centrales. Es la protección más eficaz y la más barata.
  • Protector solar capilar antes de salir. Con un spray ligero basta; las cremas pesadas apelmazan el rubio.

Los champús violetas ayudan a mantener el tono, pero con cabeza: uno de cada tres lavados. Usados a diario, oscurecen y resecan.

El mar: sal que se queda

La sal cristaliza dentro de la fibra al secarse y vuelve el pelo áspero. La solución no es evitar el mar, es aclarar con agua dulce al salir, aunque sea con la ducha de la playa, y no dejar que el pelo se seque con la sal puesta. Si además lo mojas con agua dulce antes de bañarte, absorbe menos agua de mar: un pelo ya empapado no tiene sitio para más.

La piscina: el verde existe, pero se evita

El cloro no tiñe de verde por sí solo; lo hace el cobre que llevan muchos productos de mantenimiento de piscinas, y se agarra con más fuerza al pelo poroso. Mismas reglas que con el mar: mojar antes, aclarar después y, si vas mucho, gorro. Si ya tienes un reflejo verdoso, no lo intentes arreglar en casa con remedios: en el estudio se corrige en una sesión.

La rutina de casa que funciona

  1. Champú sin sulfatos, dos o tres veces por semana. En verano apetece lavar más; mejor un aclarado con agua y acondicionador entre lavados.
  2. Mascarilla hidratante una vez por semana, de medios a puntas, con diez minutos de reposo.
  3. Protector térmico siempre que uses secador o plancha, y la plancha a temperatura media: un rubio no necesita 230 grados.
  4. Cepillo de cerdas suaves y el pelo desenredado desde las puntas hacia arriba, nunca tirando desde la raíz.

Cuándo hace falta el estudio

Hay un punto en el que el cuidado en casa ya no llega: cuando el pelo se enreda al momento, las puntas se abren en abanico y el rubio se ve mate aunque esté limpio. Ahí lo que funciona es una reconstrucción capilar que trabaje por dentro, no otra mascarilla. En Glamour Hair Studio usamos Tokio Inkarami para eso, y en los cabellos muy castigados la combinamos con un corte de saneado.

Y si el objetivo es aclarar más este verano, lo hacemos con la gama BlondMe de Schwarzkopf, que decolora protegiendo los enlaces del cabello. Aclarar sin romper es posible; lo que no es posible es aclarar mucho, de golpe, sobre un pelo que ya está débil. Por eso miramos siempre el cabello antes de decidir cuánto se puede subir en una sola cita.

¿Hablamos de tu pelo?

Cuéntanos qué le pasa a tu cabello y te decimos qué tratamiento tiene sentido y cuál no. Estamos en Calle Don Juan de Austria 15, Málaga. Atendemos en español, inglés, ruso y ucraniano.